El magistrado decreta inválido el nombramiento de Kari Lake, la elegida del presidente de EE UU para desguazar un medio público fundado en 1942 para difundir ideas democráticas en el extranjero

Nuevo revés a los intentos de Donald Trump de cercenar por motivos ideológicos la Administración federal y silenciar las voces críticas. Un juez federal de distrito de Washington consideró inválido este sábado el nombramiento de Kari Lake, la elegida por el presidente de Estados Unidos para desguazar Voice of America, medio fundado por que el Gobierno en 1942 para difundir ideas democráticas en la Alemania nazi, que prestaba servicio en 49 idiomas.

La decisión judicial implica la anulación de los despidos de más de mil trabajadores. Los ordenó Lake hace un año como parte de esa motosierra de gasto público llamada Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) a los mandos de la cual estuvo durante unos meses el hombre más rico del mundo, Elon Musk.

Ella es (o era) directora de la Agencia Estadounidense para los Medios Globales (USAGM son sus siglas en inglés), la agencia matriz de la VOA, y anunció tras conocer la decisión del juez Royce C. Lamberth, nombrado por el presidente republicano Ronald Reagan al final de su segundo mandato, que apelará la decisión. Antes de pertenecer a la Administración de Trump, Lake fue presentadora de televisión reconvertida en guerrera del movimiento MAGA (Make America Great Again), bajo cuyo paraguas aspiró dos veces sin éxito a un puesto en el Congreso en representación de su Estado, Arizona.