Las grandes fortunas estadounidenses del siglo XIX intentaron imponer monopolios titánicos. Las grandes fortunas actuales quieren hacer lo mismo
La primera vez que se aprobó una legislación antiinmigración es posible que fuera en 1879 y en un país donde la pulsión antiinmigración, con un tinte racista, ha estado siempre agazapada, pese a tener constancia de que la mano de obra extranjera era imprescindible para su desarrollo. Se trata de Estados Unidos, cuyo Congreso y un presidente republicano llamado Chester A. Arthur pusieron en...
vigor, en 1882, la llamada “ley de exclusión china”, prohibiendo la llegada de trabajadores chinos durante, al menos, 10 años.
Era la época denominada Golden Age (edad de oro), en la que se habían creado enormes fortunas industriales y ferroviarias, parecidas a las fortunas tecnológicas que hoy nos deslumbran. La Golden Age, en la que esos trabajadores chinos, los famosos coolies, habían levantado con sus manos la impresionante red ferroviaria y telegráfica que facilitó el desarrollo de un país con una extensión física formidable y necesitado de vías rápidas de comunicación. Estados Unidos se convirtió en el primer productor mundial de acero, carbón, trigo o algodón. La ley estuvo en vigor mucho más de 10 años. Duró hasta 1943, 61 años, y solo desapareció cuando empezó la II Guerra Mundial y China se convirtió en un aliado de Estados Unidos, frente a Alemania y Japón.






