El expresidente regresa a la primera línea tras limitar su presencia en las elecciones extremeñas a la precampaña y desaparecer en las de Aragón
José Luis Rodríguez Zapatero reaparece este viernes en una campaña del PSOE haciendo de profeta en su tierra con una nueva misión en apariencia más imposible que la de las generales de 2023: tratar de poner fin a la hegemonía del PP en Castilla y León, donde gobierna de forma ininterrumpida desde 1987. El expresidente del Gobierno ha retomado en León capital su papel de gran agitador del electorado socialista desde que hace tres años le hizo creer en una remontada en la que casi nadie creía. Zapatero ha aseverado arropando a Carlos Martínez, el candidato a la presidencia de la Junta, en su regreso a la primera línea tras limitar su presencia en las elecciones extremeñas a la precampaña y desaparecer en las de Aragón.
El retorno del exlíder socialista se ha producido cuatro días después de su comparecencia en una de las comisiones de investigación del Senado en la que reconoció cobros de 463.000 euros repartidos en seis años por consultorías escritas y orales a la empresa Análisis Relevante, propiedad de Julio Martínez, empresario imputado en el caso Plus Ultra. El referente socialista negó haber cometido ninguna irregularidad ni ilegalidad o que fuese un lobista antes de advertir a los senadores del PP que se sentía “a tope” para participar en la campaña castellanoleonesa.






