La idea del republicano es combatir el narcotráfico, la inmigración y reducir la influencia de China en la región
La Cumbre de las Américas, el encuentro trienal de líderes del continente previsto en la República Dominicana en diciembre pasado, se canceló después de que quedara claro que Donald Trump no asistiría. Las divisiones entre los gobiernos del continente eran demasiado profundas, se argumentó entonces. Este sábado, el presidente estadounidense presenta en su club de golf en Miami el Escudo de las Américas (“Shield of the Americas”), una
icar-cuando.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/america/2026-02-13/trump-dice-que-viajara-a-venezuela-pero-sin-especificar-cuando.html" data-link-track-dtm="">nueva alianza con 12 líderes de la región afines a su ideología. Las metas son combatir el narcotráfico y la inmigración masiva, y reducir la influencia de China en la zona.
La reunión es un paso más, quizá uno de los más significativos, para poner en marcha la visión neoimperialista que destila en lo que la Administración republicana apoda la “doctrina Donroe”: ese nuevo “América, para los americanos” que proclamó James Monroe hace dos siglos y en el que la Casa Blanca considera que Estados Unidos debe ser la potencia hegemónica en el continente. Esa doctrina, reflejada en la Estrategia de Seguridad Nacional, declara la principal prioridad en política exterior de Washington. Aboga por estrechar los lazos con gobiernos y personalidades afines al trumpismo y fomentar su llegada o permanencia en el poder. Al mismo tiempo, prevé enfrentarse con los que considere hostiles, hasta el punto de deponerlos o amenazar con ello en los casos de Venezuela y Cuba.










