La popular solo necesitaba mayoría simple y para ello le bastaba la abstención de los ultras, que votarán no
María Guardiola abandonó el miércoles el hemiciclo de la Asamblea de Extremadura flanqueada por los suyos y con gesto triste tras perder su primer debate de investidura. Minutos antes, todos los partidos habían votado no a la candidata del PP. Ante los medios de comunicación, la presidenta extremeña en funciones pidió que algún grupo cambiase su voto a una abstención en el segundo intento de este viernes, cuando ya solo era necesaria una mayoría simple. “Sea quien sea”, imploró.
Pero Vox no se ha movido un milímetro de su posición y tumbará por segunda vez la investidura de la candidata del PP este viernes, cuya sesión arrancará a las 14.00 horas, aunque haya habido contactos entre las formaciones. Los ultras comunicaron en la mañana de este jueves al Partido Popular que volverán a votar no a la presidenta en funciones, que ganó las elecciones del 21 de diciembre por mayoría simple con 29 escaños y el 43,12% de los votos. Los ultras se dispararon de los 5 a los 11 diputados y se volvían más indispensables aún para dar la llave al gobierno popular. Casi dos meses después de los comicios, que Guardiola adelantó para tener manos libres, Santiago Abascal prolonga la agonía la candidata del PP.







