Ceawlin y Emma Thynn han acudido a los tribunales para asegurarse de que su hijo pequeño, que nació en Estados Unidos en 2016, reciba una parte de su herencia, valorada en 157 millones de libras
Ceawlin Thynn (Londres, 51 años) y su esposa Emma (Londres, 39 años), octavos marqueses de Bath, han vuelto a hacer historia en la aristocracia británica. Tras su matrimonio en junio de 2013, ella, hija de un magnate petrolero nigeriano y durante una época modelo y hasta concursante de real...
ities televisivos —participó en Strictly Come Dancing, de la BBC—, se convirtió en la primera marquesa negra de la historia del Reino Unido; en realidad, primero fue la primera vizcondesa negra, ya que la pareja no ostentó el marquesado hasta que el séptimo marqués de Bath, Alexander Thynn, murió por covid en 2020. Ahora, los actuales marqueses de Bath, padres de John, de 11 años, y Henry, de 9 años, se enfrentan a un dilema inédito para su clase social: están en juego los derechos hereditarios de su hijo pequeño, nacido de un vientre de alquiler en Estados Unidos en el año 2016.
Si antes de casarse les tocó enfrentarse al racismo con el que muchos recibieron su matrimonio —“está la cuestión de clase y luego está la cuestión racial. Es una jungla, y la estoy recorriendo y descubriendo a medida que crezco”, confesó ella a la revista Tatler—, actualmente su principal motivo de preocupación es el derecho sucesorio británico. Como ha señalado el Tribunal Superior de Bristol en una audiencia ante las acciones legales iniciadas por el marqués para asegurar que Henry esté incluido en los tres fideicomisos familiares, estos se rigen por “los significados de derecho consuetudinario anteriores a 1970 de las descripciones de las relaciones familiares”. Es decir, son anteriores a cualquier proceso de vientre de alquiler, por lo que este no estaría contemplado.






