La República Islámica sostiene que las leyes internacionales le otorgan el control del paso en tiempos de guerra, y amenaza con hundir cualquier barco que incumpla “los protocolos”

La Guardia Revolucionaria de Irán ha asegurado este jueves que ha atacado un petrolero estadounidense en la zona norte del Golfo y que el buque está en llamas. Este cuerpo de élite —que funciona de forma paralela al ejército convencional iraní— ha remarcado que, según las leyes internacionales, en tiempos de guerra el paso por el estrecho de Ormuz está bajo el control de la República Islámica. Y ha avisado de que los buques que no cumplan con “los protocolos” podrían ser “atacados o hundidos”.

El estrecho de Ormuz es la ruta de exportación de petróleo más importante del mundo: conecta a los mayores productores de crudo del Golfo Pérsico —como Arabia Saudí, Irán, Irak y los Emiratos Árabes Unidos— con el Golfo de Omán y el Mar Arábigo, y por ella circula el 20% del petróleo. Es, por tanto, un punto crítico para el suministro energético mundial. Desde el principio de la guerra contra Irán, que iniciaron Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero, el régimen iraní ha situado el control de Ormuz como un elemento clave en su respuesta.