Hapoel, Maccabi y Dubai se mudan a Sofía, Belgrado y Sarajevo y tres partidos son aplazados

Entre abrazos y lágrimas, los canteranos del Valencia Basket y del Real Madrid volvieron este miércoles a casa después de una odisea. Los dos equipos españoles se encontraban en Abu Dabi para disputar la Euroliga júnior cuando estalló el conflicto bélico en Oriente y quedaron recluidos en un hotel a la espera de que se abriera el espacio aéreo. Fueron días de miedo hasta que este martes volaro...

n hasta Estambul y el miércoles fueron recibidos por sus familiares como si hubieran ganado el torneo.

El baloncesto europeo se ve sacudido de nuevo por los vaivenes del mapa político. Una Euroliga que excluyó a los equipos rusos en 2022 encara las nueve últimas jornadas de una liguilla maratoniana y marcada por los condicionantes extradeportivos. Los conjuntos israelíes disputaron hasta diciembre sus partidos como locales en el exilio, desde entonces han vuelto a jugar en Tel Aviv y ahora se mudan otra vez (el Hapoel a Sofía y el Maccabi a Belgrado). Solo el Valencia entre los equipos españoles ha jugado con público en el Roig Arena, frente al Maccabi, un agravio que lamentan los clubes cuando ejercen de visitantes contra esos rivales en pabellones con aficionados. El Barça recibirá el 13 de marzo al Hapoel a puerta cerrada. Y todo en el embudo de una competición que ha subido a 22 equipos y que ha ampliado fronteras (y negocio) con el Dubai Basketball, que ahora también cambia de sede como local y viaja a Sarajevo. Apenas queda oxígeno en un calendario asfixiante que se ha enredado más con los tres partidos aplazados esta semana: Hapoel-París, Maccabi-Hapoel y Partizán-Dubai.