Seis militares de EE UU han fallecido en el conflicto. Sus familias los recuerdan como entregados a su trabajo y con planes de futuro

La guerra que Estados Unidos e Israel iniciaron el sábado pasado en Irán acabó con la vida del líder supremo, Alí Jameneí, y otros altos mandos del Estado islamista, pero cientos de personas más murieron en los ataques. En el lado estadounidense, seis soldados resultaron abatidos. El Departamento de Defensa ha revelado la identidad de cuatro de ellos. Todos perecieron un día después del inicio de la Operación Furia Épica, cuando en respuesta al ataque, Irán lanzó misiles y drones contra Israel y varios Estados del Golfo que albergan tropas estadounidenses. Los soldados formaban parte del 103° Comando de Sustentabilidad destinado en Kuwait, que proporciona alimentos, combustible, agua, municiones, equipo de transporte y suministros.

“Su sacrificio y el de sus familias nunca serán olvidados”, afirmó en un comunicado el teniente general Robert Harter, comandante general del Comando de Reserva del Ejército de Estados Unidos. “El incidente está bajo investigación”, dijo el Departamento de Defensa en el comunicado donde desveló la identidad de las víctimas.

A la sargento primera Nicole M. Amor, de 39 años, le faltaban solo unos días para regresar a casa junto a su familia cuando murió. “Ya casi estaba en casa”, dijo su esposo, Joey Amor, desde su casa en White Bear Lake, Minnesota. “Uno no va a Kuwait pensando que algo va a pasar, y que ella sea una de las primeras... duele”, lamentó, según informa AP. Fuentes familiares declararon a medios estadounidenses que Amor tenía pensado retirarse para pasar más tiempo con sus hijos. Su hijo de 18 años se estaba graduando de secundaria y tenía una hija de 9 años.