Cientos de personas han fallecido desde el 28 de febrero, la mayoría en la República Islámica. Los países del Golfo también pagan su precio en vidas humanas

Miles de personas han muerto en todo Oriente Próximo desde que Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque conjunto contra Irán el sábado 28 de febrero. Mientras el Gobierno estadounidense se apresuraba el martes a subrayar que será su presidente, Donald Trump, quien tenga el poder de decidir cuándo poner punto final al conflicto, la guerra ha causado hasta el momento al menos 1.901 muertos, muchos de ellos niños y civiles.

La República Islámica es el país con más muertos —entre ellos el antiguo líder supremo, el ayatolá Ali Jameneí, y diversos altos cargos del Gobierno y de la Guardia Revolucionaria—. Le sigue Líbano, vecino al norte de Israel, que ha sido rápidamente arrastrado al conflicto por los enfrentamientos entre el Ejército israelí y Hezbolá, la milicia proiraní. Asimismo, los países del Golfo, que albergan bases y personal militar estadounidense, también se han visto directamente afectados, aunque en menor medida. La mayoría de los muertos en los países del Golfo eran trabajadores migrantes, según el New York Times.

A continuación se presentan las cifras de muertos en la guerra según los datos comunicados por los propios países hasta este miércoles, más de una semana después del inicio del conflicto.