El esfuerzo residencial de las familias creció un 13% entre 2019 y 2024 por los alquileres y las cuotas hipotecarias, según Fedea

Los gastos asociados a la vivienda cada vez pesan más en el bolsillo de las familias. Entre 2019 y 2024, estos crecieron un 13%, pasando de una media de 610 euros a 690 (80 más). Un aumento que se produjo debido al encarecimiento de los suministros y del alquiler, especialmente; y desde 2022 por el auge de las cuotas hipotecarias, según un estudio publicado este miércoles por Fedea. Pese a este sobreesfuerzo generalizado, quienes lo padecieron con mayor intensidad fueron aquellos hogares en régimen de alquiler, que registraron un incremento de los costes del 33,5%, ligeramente por encima del de los propietarios con deuda (30,7%), y casi el doble que el de aquellos que no la tienen (17,3%).

El informe, elaborado por Fernando Pinto, profesor de Economía Aplicada de la Universidad Rey Juan Carlos y colaborador del think tank apoyado por el Banco de España y algunas de las grandes empresas del Ibex, se nutre de los microdatos que ofrece la Encuesta de Condiciones de Vida que elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE). Entre sus principales conclusiones está la afirmación de que la carga residencial es fuente de desigualdad social.