Gisèle Pelicot, símbolo internacional contra la violencia sexual, se encuentra este martes en España para presentar sus memorias, 'Un canto a la vida'. EFE/ J.J.Guillén

Magdalena Tsanis |

Madrid (EFE).- De joven soñaba con formar una familia, el feminismo era algo que sentía lejano, pero a sus 73 años Gisèle Pelicot cree que ha aportado «su grano de arena» a este movimiento. «No soy una heroína, pero he despertado conciencias», dice en Madrid en una entrevista con un reducido grupo de medios, entre ellos EFE.

Pelicot, que recibió la Legión de Honor francesa y esta tarde será condecorada por el Gobierno español por sus logros en la lucha contra la violencia sexual, se ha referido al momento en que tomó la decisión de celebrar a puerta abierta el juicio por su caso, en 2024, lo que la ha convertido en un icono.

«Me di cuenta de que era algo que concernía a muchas otras mujeres, no podía imaginar algo así, pensaba que era la única que había sufrido ese tipo de violencia», señaló durante la entrevista en la residencia de la embajadora francesa en Madrid.