La inquietud sobrevuela la feria por el encarecimiento de los chips, componente fundamental para los ‘smartphones’
Ante los expositores relucientes y surtidos de móviles en la Fira Gran Via es difícil pensar en la escasez. Pero todo el esplendor de novedades del Mobile World Congress, que se celebra estos días en Barcelona, vive con una incertidumbre latente. La carestía de chips de memoria, que arrastra la industria de los semiconductores, es una bomba de relojería para los smartphones.
En el último trimestre de 2025, el precio de las memorias subió como la espuma. Un 50%, según datos de la firma analista Counterpoint Research, que prevé otro incremento del 40%-50% en los primeros tres meses del año. A estos se sumaría un nuevo 20% para terminar junio.
La escasez de chips de memoria que provoca el aumento de precios se debe a la explosión de la IA. Los centros de datos que se construyen ahora a un ritmo acelerado necesitan este tipo de componentes. Pero los smartphones también integran memoria DRAM, de carácter temporal, y NAND Flash, utilizada para el almacenamiento del teléfono.
En el Mobile, la mayoría de los fabricantes de smartphones mantienen una política de silencio en torno a la crisis de las memorias. Solo algunas empresas se sienten con confianza para hablar del tema. David Alonso, CEO de Samsung España, destaca que es una coyuntura ineludible.










