Una década después

Una justicia incompleta

EL PAÍS viaja a La Esperanza, el poblado donde la activista hondureña fue asesinada el 2 de marzo de 2016 por oponerse a un proyecto hidroeléctrico que amenazaba los recursos de las comunidades lencas. Una década después, su legado de justicia sigue vivo mientras sus familiares y compañeros luchan porque el crimen no quede en la impunidad

La madrugada del 2 de marzo de 2016 dos hombres cruzaron el umbral de una casa en la pequeña ciudad de La Esperanza, en el occidente de Honduras, y dispararon. Diez años después, el país centroamericano todavía escucha el eco de aquella detonación. El asesinato de Berta Cáceres ha marcado la historia reciente hondureña, uno de los países más peligrosos en el mundo para los defensores de derechos humanos. La lideresa lenca convirtió la defensa del río Gualcarque en un pulso...

contra empresarios, militares y bancos internacionales. Una década más tarde, el crimen es al mismo tiempo símbolo de avance judicial y recordatorio de una impunidad persistente. Este reportaje reconstruye las últimas horas de la activista y la lucha del pueblo lenca, que no desfallece en la búsqueda de justicia y en la protección de sus valiosos recursos naturales.