España va muy tarde en la comprensión de su pasado reciente

La historia del 23-F no está escrita. La documentación desclasificada que conocimos el pasado miércoles abre nuevas incógnitas sobre uno de los episodios más desconocidos de nuestra historia reciente. Cuarenta y cinco años después seguimos todavía allí, ya que prácticamente todos los documentos que acabamos de conocer son del día después y refuerzan el otro polo, el de la hora más larga de la democracia. Pero,...

más allá de videos, audios o de la transcripción de miserias personales, estos archivos en pdf permiten un particular viaje al pasado. Al del lenguaje, los usos y las formas de aquellos sectores involucionistas de comienzos de los años ochenta. No hay nada más pedagógico, en ese sentido, que darse de bruces con la dureza de aquel ambiente oficial, no solo de los cuarteles, y adentrarse en los organismos que crearon y custodiaron la documentación esencial sobre este periodo: el Ministerio del Interior, con la Dirección General de la Policía y la Guardia Civil a la cabeza; el Ministerio de Defensa, con sus propios servicios de información (CESID) implicados en el golpe y, por último, el Ministerio de Asuntos Exteriores.