Gobierno y oposición tienen un nuevo frente: el regreso del emérito. La Moncloa apoya a Felipe VI: don Juan Carlos tiene que aceptar vivir en una residencia privada y pagar impuestos como todos

No estaba previsto. El Gobierno decidió desclasificar los documentos secretos del 23F, que finalmente fueron muy decepcionantes para la mayoría de los expertos, por varios motivos. Sobre todo porque

javier-cercas-la-verdad-del-23-f-ya-la-sabemos-pero-los-bulos-no-van-a-terminar-porque-son-un-negocio.html" data-link-track-dtm="">Javier Cercas, una persona muy influyente en el mundo progresista y el gran cronista de ese golpe, se lo había pedido en público al presidente del Gobierno. Y también para marcar la agenda con algún asunto diferente a los habituales, con algo que saque a la política del bucle tóxico habitual. Pero en ningún momento los estrategas de La Moncloa pensaron que esa decisión, que ahora ven como un acierto completo –“hemos tenido la mejor semana política en mucho tiempo, al fin se habla de contenido”, se relajaba un ministro estos días- tendría como consecuencia un debate intenso sobre el regreso del rey Juan Carlos a España, promovido por el PP y buena parte de la derecha.

El giro inesperado de los acontecimientos ha sido completo. Y ha terminado con dos bloques: en un lado, el PP con buena parte de la derecha y la ultraderecha, apoyando a don Juan Carlos sin matices. El mensaje es claro: que vuelva ya a vivir en España sus últimos años y que su papel en el 23F borre sus “errores”, tal como definió Alberto Núñez Feijóo a los escándalos que incluyeron 100 millones de dólares ocultos al fisco en Suiza y otros 8 de pagos en especie irregulares en España.