La mentalidad de la población hace tiempo que dejó atrás la ideología del régimen islamista

Estados Unidos e Israel han vuelto a bombardear a la República Islámica de Irán. Después de semanas de especulaciones, se perfila el alcance y los objetivos del ataque. El presidente norteamericano y aspirante a Nobel de la Paz, Donald Trump, ha anunciado el inicio de “importantes operaciones de ...

combate” y ha dejado claro que busca impulsar un cambio de régimen. Aun así, sigue habiendo más preguntas que respuestas. ¿Tendrá eco entre los militares, y en especial entre los oficiales de la Guardia Revolucionaria, el llamamiento de Trump a deponer las armas? ¿Confiarán en él los iraníes para volver a las calles y “tomar” el Gobierno, tras la promesa incumplida de ayudarles durante las manifestaciones de principios de año? ¿Será una operación limpia y rápida como le gustaría al hombre más poderoso del planeta, o acaba de abrir la caja de Pandora con consecuencias imprevisibles?

Las experiencias de aventuras militares anteriores, no solo de EE UU y no solo en Oriente Próximo, dejan poco margen para el optimismo. Pero en un mundo tan imprevisible como el actual, tal vez surjan posibilidades impensables hasta ahora. A falta de una bola mágica, queda ceñirse a los hechos.