El piloto de KTM vence en la ‘sprint’ del GP de Tailandia después de una bonita batalla con el campeón del mundo, penalizado por un toque con su rival en la penúltima vuelta

La primera carrera del curso en MotoGP se resolvió en la última vuelta y en la última curva tras una batalla preciosa entre el campeón del mundo y el chaval llamado a heredar su estrella algún día. El piloto murciano Pedro Acosta, de 21 años y bicampeón en las categorías intermedias, descorchó por vez primera el champán con los mayores después de un

sica-no-se-cual-sera-el-100-de-mi-brazo-derecho.html" data-link-track-dtm=""> cuerpo a cuerpo espectacular con Marc Márquez en la sprint del GP de Tailandia, resuelta con una pizca de polémica tras una sanción de los comisarios al defensor del título. El pleno español en el podio lo completó Raúl Fernández con la Aprilia privada del equipo Trackhouse, aunque todos los focos se centraron en el ganador de KTM y el puntal de Ducati.

Acosta y Márquez sacaron a relucir su carácter indomable, con hasta diez adelantamientos entre ambos en una carrera de 13 vueltas. El Tiburón, así le llaman los suyos, olió sangre al ver la caída de Marco Bezzecchi, gran favorito a la victoria, y las dudas de Márquez, que quiso activar entonces el chip de campeonato. Cuando el murciano, que partía sexto, pegó el primer mordisco al catalán, este buscó despegarse de él con un par de vueltas rápidas. No bastó y el chaval de KTM insistió desde el séptimo hasta la duodécimo giro, cuando un susto del campeón le permitió consolidar la primera plaza más allá de unos metros. Pero el 93 usó la curva 12, la última del circuito, para devolverle la jugada al límite. Un leve toque entre ambos mandó al aspirante a la escapatoria. Derrotado en pista, el joven talento tuvo que procesar el triunfo en cuestión de segundos, y es que la decisión tardía de los comisarios provocó un desenlace anticlimático a una batalla de altos vueltos.