Una ruta recorre los municipios de Mula, Cieza, el Valle de Ricote y Moratalla, cuyas floraciones se prolongan desde principios de febrero hasta finales de julio

Almendros, frutales de hueso, cítricos o plantas aromáticas son algunos de los principales cultivos agrícolas de los municipios del interior de la Región de Murcia. En una comunidad autónoma en la que el peso del

ctos-del-temporal-en-el-campo.html" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://elpais.com/economia/2026-02-13/el-gobierno-flexibiliza-el-cobro-del-subsidio-agrario-por-los-efectos-del-temporal-en-el-campo.html" data-link-track-dtm="">sector agroalimentario supone una quinta parte de su PIB y en la que la se genera el 11 por ciento del total de la producción agrícola de todo el país, las zonas rurales, las más despobladas, han apostado en los últimos años por sacarle todo el partido a la agricultura cultivando también su potencial turístico y haciendo de las diferentes floraciones un gancho para dar a conocer el patrimonio, la cultura o la gastronomía, más allá de la oferta tradicional de sol y playa.

“La Región de Murcia florece cuatro veces en un mismo año, y cada una de ellas ofrece una experiencia visual y emocional distinta”, señala a EL PAÍS la consejera de Cultura y Turismo, Carmen María Conesa, cuyo departamento ha hecho este año una fuerte apuesta por promocionar estas cuatro floraciones, que se suceden en los municipios de Mula, Cieza, el Valle de Ricote y Moratalla, a través de una ruta que han denominado All you need is flow(ers), con un “pasaporte floral”, una especie de cuaderno de viaje, que los visitantes pueden sellar en cada una de esas localidades.