En su regreso a Caracas, el político hace duros señalamientos contra el régimen chavista y celebra la ley de amnistía

De regreso en Caracas tras su viaje a Washington —donde fue invitado personalmente por Donald Trump a asistir al discurso del Estado de la Unión—, el dirigente opositor Enrique Márquez habló por primera vez de su excarcelación, al amparo de la recién aprobada ley de amnistía. Criticó con dureza al régimen chavista y fijó posición sobre el momento político que atraviesa el país.

Márquez respaldó el proceso iniciado el pasado 3 de enero tras la captura de Nicolás Maduro y se ofreció para sostener la fase de apertura en desarrollo. Exigió la continuación de las garantías políticas, el restablecimiento pleno de la libertad de expresión y el respeto a los derechos constitucionales. También manifestó su disposición a apoyar cualquier acuerdo que permita abrir las compuertas hacia una transición democrática.

El dirigente, un socialdemócrata de línea moderada que ha privilegiado el diálogo en las pugnas con el chavismo, dijo en una rueeda de prensa celebrada en un hotel de Caracas que la ley de amnistía representa “un primer paso en la dirección correcta”. “No soy de los que critican lo bueno porque siguen soñando con lo ideal. La ley es un avance y la saludamos. Seguiremos luchando para que se conquisten todos los derechos”, afirmó. También expresó su respaldo a la nueva legislación en materia petrolera aprobada por la Asamblea Nacional y señaló que está dispuesto a acompañar a Delcy Rodríguez en aquello que considere acertado, siempre que contribuya a la reconciliación y la democracia.