El republicano se refiere a la isla por primera vez desde que un guardacostas cubano matase a cuatro tripulantes de una lancha procedente de EE UU
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha insinuado que los contactos entre Washington y La Habana podrían dar como resultado una “toma amistosa” de Cuba por parte de su país. Sus declaraciones se producen en plenas tensiones por el bloqueo que Washington impone a la llegada de combustible a la isla y mientras, según ha reconocido el propio mandatario, se desarrollan conversaciones entre representantes de los dos países.
En declaraciones mientras se dirigía al helicóptero Marine One en el jardín sur de la Casa Blanca, para viajar a Texas, el presidente estadounidense ha pronunciado sus primeras palabras sobre Cuba tras el incidente del martes en aguas de la isla en el que guardacostas cubanos abrieron fuego contra los tripulantes de una lancha procedente de Florida que se dirigía a sus costas. Cuatro de los tripulantes murieron y los seis restantes quedaron heridos.
Preguntado sobre la situación en Cuba, el presidente respondió que su país podría decidir una “toma de control amistosa sobre Cuba”. “Ellos no tienen nada ahora, pero están hablando con nosotros. Tal vez podamos emprender una toma amistosa de Cuba”, declaró.











