Amanda Villavieja, Laia Casanovas y Yasmina Praderas, candidatas a los premios españoles y a los de Hollywood, son las responsables de la atmósfera sonora de la película de Oliver Laxe
Hay un momento en Sirât en que el sonido resulta irremplazable para entender lo que viene después, una angustiosa cascada de emociones que dejan al espectador espachurrado en la butaca, tras un encadenamiento de sístoles y diástoles a lo bestia que le golpean hasta el desconcierto. Sucede casi a mitad de la película, cuando el coche de Sergi López se despeña por un acantilado, en un accidente que marcará el punto de inflexión de la historia, que había empezado como una road movie de búsqueda más. Seguramente por esta narrativa sonora y todas las demás que consiguen el envolvente sonido del filme, Amanda Villavieja, Laia Casanovas y Yasmina Praderas se sentarán como nominadas en la platea de la gala de los premios Goya este sábado y en la de los Oscar el próximo 8 de marzo, después de haber conseguido el premio Gaudí a la mejor dirección de sonido.
Siguiendo con esa trepidante secuencia, que sucede en medio de unas áridas y polvorientas montañas del sur de Marruecos, llega un momento en que el vehículo desaparece, pero el sonido cuenta lo que los ojos no ven, dando toda la información sobre su irreversible destino. En una entrevista por videollamada, Amanda Villavieja (Barcelona, 50 años), que es la responsable del sonido en directo de la película y ahora mismo está de rodaje en México, cuenta que ese momento es clave porque también marca un antes y después a nivel auditivo. “El sonido funciona como un empuje de las emociones y en la segunda parte es más manifiesto”, apunta.







