Algunos estudios concluyen que las mantas pesadas pueden disminuir la ansiedad en ciertas personas, pero la evidencia científica es limitada

TikTok se ha llenado de vídeos virales en los que usuarios aseguran que las mantas pesadas son el remedio definitivo contra la ansiedad. El hype viene de lejos: en 2018 la revista Time ya las coronó como uno de los 50 mejores “inventos” del año. Celebridades como Kourtney Kardashian también las han recomendado. Pero, ¿realmente puede una manta de 10 kilos ayudar a dormir mejor y acabar con la ansiedad?

“Existe cierta evidencia de que las mantas con peso pueden reducir la ansiedad subjetiva a corto plazo en algunas personas”, señala Martin M. Antony, profesor de Psicología de la Universidad Metropolitana de Toronto y coautor del libro The Anti-Anxiety Program. Sin embargo, la base científica es relativamente pequeña y presenta limitaciones metodológicas: “Muchos estudios se basan en medidas de autoinforme y no incluyen comparaciones sólidas con placebo, lo que dificulta determinar si los posibles beneficios se deben a un mecanismo fisiológico específico o a factores más generales como la comodidad, la expectativa o la sensación de calma”.

Vanesa Fernández, doctora en Psicología y profesora de la Universidad Complutense de Madrid, coincide en que la evidencia aún es limitada. “Hay que hacer muchos más estudios que lancen resultados consistentes”, señala la experta, que es miembro del Colegio Oficial de Psicología de Madrid (COP). Pese a ello, varias empresas comercializan mantas pesadas como una solución para la ansiedad, el insomnio y el estrés. Sus precios oscilan entre los 40 y los 200 euros.