La tecnológica ganó 436 millones el ejercicio pasado, con los ingresos creciendo un 12,7%, hasta los 5.457 millones

Indra, compañía que aspira a convertirse en el campeón nacional que tanto busca el Gobierno para que tire del resto del sector en pleno bum de la defensa en Europa, disparó su beneficio neto un 57% en 2025, hasta los 436 millones, según la información remitida este miércoles al cierre de los mercados a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). La tecnológica, a su vez, incrementó un 12,7% sus ingresos, hasta los 5.457 millones de euros. De esta forma, la empresa semipública (el Estado es el principal accionista con el 28% del capital) saca músculo de cara a la operación de integración con Escribano Mechanical & Engineering (EM&E).

Es especialmente reseñable cómo se ha disparado la cartera de pedidos de Indra, que se ha más que duplicado respecto a 2024, hasta los 16.083 millones de euros, gracias en buena medida a los cuantiosos contratos públicos con los que se hizo en 2025 en el marco de los Programas Especiales de Modernización (PEM). Entre ellos, destacan contratos como la artillería móvil terrestre sobre cadena y ruedas que se adjudicó junto a EM&E, y que Santa Bárbara, competidor en el ámbito de las plataformas militares terrestres, busca impugnar.