La presentación hermanó música y dulces con el protagonismo del chef Jordi Roca
Con la proliferación de las redes sociales y la necesidad de que exista espectáculo incluso para atarse los zapatos, las ruedas de prensa viven acosadas por las costumbres contemporáneas y languidecen exangües. Por eso el Brunch Electronik Festival ha creado un acto muy singular para presentar el resto del cartel de su próxima edición, los días 7 y 8 de agosto. En palabras de Martín Petrik, Director Creativo del festival, “tanto música como comida pasan por el corazón antes de llegar al cerebro”, dando relieve al carácter emocional de ambos mundos. De modo que como tentempié hasta la celebración del festival en el Fórum, el cocinero Jordi Roca vinculó sabores y nombres de artistas para presentar el cartel en un acto muy dulce, se trataba de bombonería mayormente, que fue seguido por un selecto grupo de invitados a los que posteriormente se obsequió con una sesión de disc jockey para ir entrando en calor y bajar calorías.
Tras una espera en una sala dispuesta a tal fin y cocteles de chocolate con una cremosa nube rosa que subía el azúcar en sangre por su mera visión, el reloj proyectado en un telón cesó su cuenta atrás y la concurrencia entró en otro espacio en el que una especie de diorama de un tren acogía una cinta móvil como las de los restaurantes chinos que pasean platos ante los comensales. Allí había bombones de variados orígenes y formas caprichosas, rocas de chocolate, una “carambina ultravioleta”, chocolatinas, gominolas de sabores inusuales y golosinas exóticas. En aquel decorado surgió del centro el mismísimo Jordi Roca, como Charlie en su fábrica de chocolate, y dio la bienvenida de manera sucinta.






