Studio Club recibe a Jeff Mills en Torremolinos y Fabrik trae a Amelie Lens a Humanes. Dos proyectos y dos artistas de diferentes generaciones que muestran el auge de un estilo que ya no se esconde y que vive un auténtico ‘boom’

Jeff Mills convirtió el techno en un movimiento cultural a finales de los ochenta, se trataba de la música del mañana. Y hoy, a sus 62 años y muy lejos de Detroit, lugar de nacimiento del dj y de este estilo musical que él mismo encumbró y que está en absoluto auge, sigue haciendo girar sus vinilos con una coreografía de manos hipnótica. Hace una semana, The Wizard (El mago) —así le llaman— logró marcar un antes y un después en Studio Club, el nuevo espacio de referencia de la música electrónica en el sur de España. En su pista principal y ante 1.800 personas el artista proyectó y luego hizo sonar la icónica sesión que ofreció en Tokio hace 30 años, haciendo realidad el sueño de dos amigos que, hace dos veranos, construyeron un trocito de la cultura de clubes de Berlín en la localidad malagueña de Torremolinos.

Entre el público, dos jóvenes que venían desde Granada sin intención de dormir y que no habían nacido cuando tuvo lugar este mítico set; un matrimonio de Leeds que estuvo presente la primera vez que Mills visitó Reino Unido, o una mujer suiza que está empezando a pinchar y que visitaba Studio sola. En el aire, dos paralelismos que no hacen caso al paso del tiempo: el primero, una luz blanca e intermitente en el centro de la pista, muy habitual en las oscuras salas de Detroit. Y el segundo, la esencia de este club, un ejemplo a seguir como modelo de negocio con personalidad, como Underground Resistance, el colectivo que cofundó Mills y que puso en valor el poder del techno.