Dos veteranos caciques políticos de Río y un comisario de policía, juzgados por ordenar y planear el asesinato de la concejala de la ciudad en 2018

El juicio contra los supuestos cerebros del asesinato político más relevante de la última década en Brasil, el de la concejala carioca Marielle Franco, hace casi ocho años, ha comenzado este martes por la mañana en el Tribunal Supremo, en Brasilia. Dos veteranos caciques políticos de Río de Janeiro y un comisario de policía están acusados de planear el crimen que perpetró un sicario la noche del 14 de marzo de 2018. El ataque a tiros en una céntrica calle de la ciudad mató también al chófer de la edil, Anderson Gomes. “Este juicio es un hito en la lucha contra la impunidad, contra la violencia política y contra la violencia contra las mujeres”, ha proclamado uno de los abogados de las víctimas. Se espera que el juicio termine este miércoles.

En la sala del juicio, Anielle Franco, hermana de la política izquierdista y ministra de Igualdad Racial en el Gobierno de Lula, las viudas de ambas víctimas y sus familias.

La Fiscalía acusa a los hermanos João Francisco Chiquinho Brazão, diputado federal hasta que fue procesado, y Domingos Brazâo, aún consejero del Tribunal de Cuentas de Río, de organizar y ordenar el asesinato de la concejala porque amenazaba los intereses económicos de los dos veteranos políticos, al erigirse en firme y vocal oposición a sus maniobras para explotar negocios inmobiliarios ilegales como modo de expandir el dominio de grupos paramilitares, llamados milicias en Río. Están acusados de dos asesinatos consumados y uno frustrado, además de pertenencia a una organización criminal.