El Ejecutivo intentará recuperar ahora la ley de secretos oficiales que lleva años dormida en el Congreso
El Gobierno tiene ya todo listo para una histórica desclasificación de documentos, que incluye todo lo que se ha encontrado en Interior, Defensa y Exteriores sobre el 23-F. No hay grabaciones, no hay archivos sonoros, pero sí transcripciones de conversaciones y “puede que alguna imagen”, según la ministra portavoz, Elma Sáiz. Son 153 “unidades documentales”, y todo se hará público este miércoles a mediodía en la web de La Moncloa.
El Ejecutivo no quiere aclarar si estos documentos van a suponer un cambio importante en el relato oficial del 23-F, y no contestó una pregunta expresa sobre la posibilidad de que se altere la imagen sobre el papel del rey emérito, Juan Carlos I, en ese golpe cuyo líder intelectual era Alfonso Armada, una persona muy cercana al monarca.
Pero sí confía en que esta desclasificación, que define como una decisión histórica que acaba con la “anomalía” de que España tenga en secreto esos documentos tan relevantes 45 años después —algo que no hacen los países del entorno occidental y regido por una ley de secretos oficiales franquista, de 1968— sirva al menos para luchar contra “los bulos”, especialmente de la ultraderecha, según explicó la portavoz.









