Caty Arévalo |

Madrid (EFE).- Cuando un paciente sufre una depresión profunda, con tendencias suicidas, «cada minuto para dar con el tratamiento adecuado cuenta», subraya el neurocientífico Ignacio Sáez, cuyo laboratorio en el Hospital Monte Sinaí (Nueva York) está a la vanguardia en la investigación para el diagnóstico rápido de este y otros trastornos mentales.

Según la Organización Mundial de la Salud, el 5 % de la población adulta padece depresión o alguna de las enfermedades subyacentes bajo esa denominación.

El neurocientífico Ignacio Sáez, director del Laboratorio Sáez de investigación cerebral en el Hospital Monte Sinaí (Nueva York). EFE/Caty Arévalo

En esa dificultad de clasificación empieza a ralentizarse el dar con tratamiento adecuado para un paciente, explica Sáez (Logroño, 45 años) en una entrevista con EFE coincidiendo con su participación en unas jornadas del CINET (Centro Internacional de Neurociencia y Ética) celebras recientemente en la Fundación Tatiana, en Madrid.