Cuando me enteré de la existencia del nuevo programa de Netflix, me imaginé de inmediato a Begoña Aranguren como el meme de Pilar Rubio con una denuncia en la mano frente a una comisaría
Cuando me enteré de la existencia del programa Famous Last Words, en Netflix, me imaginé de inmediato a Begoña Aranguren como el meme de Pilar Rubio con una denuncia en la mano frente a una comisaría. Me explico. El pasado 3 de octubre Netflix publicó la primera entrega de un nuevo formato: un programa de entrevistas, en el que Brad Falchuk —a quien muchos tendrán más presente por ser el marido de Gwyneth Paltrow que por ejercer de productor y guionista junto a Ryan Murphy en gran cantidad de sus series— mantiene una charla con alguien célebre bajo el compromiso de que esta no se emitirá hasta después de la muerte del entrevistado. En aquel primer programa, entrevistada: Jane Goodall.
El formato es una adaptación de otro danés, Det Sidste Ord, que se lanzó en el canal TV2 de Dinamarca en 2020 y figura como creado por Michael Bertelsen. Pero quien tenga cierta edad y cierto interés por la televisión, recordará que en España ya lo hizo Canal+ 22 años antes. Epílogo, creado por Begoña Aranguren, encargada de realizar las entrevistas, y por Isabel Vegarajauregui, ha sido uno de los formatos más singulares que ha dado la televisión española. Aranguren contó que grabaron 64 entrevistas, registradas ante notario, que se han ido emitiendo a lo largo de los últimos 28 años. El primero en fallecer fue Antonio Saura. El último ha sido Julio Anguita (2020). Entre el uno y el otro, 54 personalidades tan dispares como Marcelino Camacho, Corín Tellado, Sara Montiel, Manuel Vázquez Montalbán, Jorge Semprún y Chavela Vargas, ahí es nada. Un tesoro nacional en forma de archivo que, incomprensiblemente, Movistar Plus+ no tiene a servicio de sus abonados —solo se encuentra subida a su plataforma la entrevista de Asunción Balaguer—. Un enigma aún mayor si echamos cuentas, dado que aún quedan conversaciones por emitir.






