El operativo contra el narco más buscado es el mayor logro del combate al crimen logrado por el Gabinete de Seguridad que lidera Omar García Harfuch
La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, el narcotraficante más buscado y líder del Cartel Jalisco Nueva Generación, es no solo el mayor golpe que México ha dado al narcotráfico en los últimos años; también el mayor logro, en poco más de un año, de la nueva estrategia de seguridad del Gobierno de Claudia Sheinbaum y su secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, tras los años del “Abrazos, no balazos” del anterior sexenio. La caída del Mencho tras décadas burlando a las fuerzas de seguridad se ha producido tras un operativo en la sierra del Estado de Jalisco a cargo de autoridades mexicanas con el apoyo en inteligencia de Estados Unidos, constatando la buena relación de la que han hecho bandera en este año ambos gobiernos, sobre todo el de México.
La estrategia de seguridad del Gobierno de Sheinbaum, encabezada por el plenipotenciario García Harfuch, es uno de los campos donde hay una diferencia más palpable con la Administración de su antecesor y mentor, Andrés Manuel López Obrador. Durante su sexenio se acuñó la frase “Abrazos, no balazos”, que definía un plan de no confrontación con los grupos criminales. Aunque sí hubo algunas grandes capturas como Ovidio Guzmán El Ratón, Néstor Isidro Pérez Salas El Nini 09 o Caro Quintero, la sensación general fue una especie de laissez faire para los cárteles.















