La Guardia Civil detecta a conductores sin puntos que van con sus propios vehículos a la prueba para recuperarlos. También detiene a delincuentes habituales que se presentan en lugar de los aspirantes
El termómetro marca cero grados. Empieza a caer aguanieve y una decena de guardias civiles se ponen los chalecos reflectantes. Uno de ellos se pone en el carril de acceso al centro de exámenes de la Dirección General de Tráfico (DGT) en la localidad madrileña de Móstoles (210.000 habitantes). Poco a poco empieza a desviar a una vía sin circulación a los vehículos particulares. Solo pasan sin ser parados las autoescuelas y los del transporte público, como taxis y VTC. Muchos conductores se quedan sorprendidos. ...
Lo que no saben es que su trabajo consiste en detectar a los que no tienen carné o han perdido los puntos y acuden a las instalaciones para examinarse en su propio automóvil. Solo el año pasado se detuvieron a 70 personas por este motivo en la Comunidad de Madrid.
La operación se repite una o dos veces por semana y la lidera el Grupo de Investigación de Accidentes de Tráfico (GIAT). Su decena de agentes reciben todas las semanas el listado de las personas que se presentan a examen en los próximos días. Uno de ellos se encarga de comprobar si tienen carné de conducir, si se lo ha retirado la autoridad judicial o si ha perdido los puntos del permiso. En los que más se fijan son en estos dos últimos casos.






