El director de inversiones del grupo suizo teme que la fragmentación global lleve a controles de capitales y cree que harán falta dos años para distinguir ganadores y perdedores de la IA

Yves Bonzon (Lausana, Suiza, 60 años) se considera a sí mismo un “dinosaurio” de los mercados. Empezó su carrera poco antes del crack de Wall Street de 1987 y ahora asegura haber asistido al final de la etapa neoliberal que empezó en aquellos años ochenta. Los mercados, argumenta en un discurso a la vez profundo y de gran angular, necesitan otro software para operar en este mu...

ndo, porque el que hemos conocido no volverá. Un cambio de paradigma que se solapa con otra revolución tanto o más relevante, la de la inteligencia artificial. Bonzon es director de inversiones del grupo Julius Baer desde 2015. Anteriormente, ocupó diversos puestos en Pictet y en UBS.

Pregunta. Estamos asistiendo a un punto de inflexión en la inteligencia artificial, capaz de ejecutar tareas específicas. ¿Puede eso conducir a una sustitución masiva de empleos de oficina? ¿Hay motivos para preocuparse?

Respuesta. Están las implicaciones para los mercados de capitales y las consecuencias sociales. Si eres programador, hay motivos para preocuparte. También sobre nuestros hijos, porque no sabemos si los trabajos para los que se preparan seguirán teniendo demanda. Es legítimo estar algo preocupado, creo que hay una amenaza para los trabajos administrativos de baja y media cualificación.