El equipo blanco, que salió en Pamplona con los castigados Carvajal y Alaba, sigue lastrado por la fragilidad física de la zaga

Dani Ceballos es el último caído por lesión en el Madrid. Horas después de que pidiera disculpas públicas por su error en el 2-1 de Osasuna, se supo que el centrocampista estará de baja alrededor de un mes y medio por un problema muscular en el sóleo de la pierna derecha. Otra desgracia física en un equipo que este sábado, más allá de sus cacareados males crónicos por falta de energía y fútbol, volvió a exhibir otro de sus déficits recurrentes: la precariedad de su línea defensiva. Dani Carvajal, que no era titular desde el 27 de septiembre, y David Alaba, que no jugaba de inicio desde el 19 de octubre en el Coliseum, aparecieron en el once titular en la primera jornada en la que los blancos defendían el liderato.

El lateral (34 años), muy castigado debido a la gravísima lesión de rodilla de octubre de 2024, se había ido hacía solo dos semanas de Mestalla enfurruñado porque acababa de sumar el cuarto encuentro seguido de Liga sin salir. En Pamplona le dieron pista y no le faltaron momentos en los que padeció al velocista Víctor Muñoz. Mientras, el central (33), aún más golpeado por la rotura de cruzado de diciembre de 2023, se retiró en octubre en Getafe en el descanso con “una ligera sobrecarga en la pierna derecha”, según indicó entonces el club, y tardó tres meses en regresar. En el banco de El Sadar se quedaron Rüdiger, que sufre una dolencia crónica en la rodilla izquierda y había retornado hace una semana del último contratiempo, Trent Alexander-Arnold, tres lesiones ya esta campaña, y Ferland Mendy, que apenas acumula 112 minutos desde abril.