Preocupación en el Real Madrid por las lesiones de Camavinga y Trent Alexander-Arnold
Xabi Alonso le sigue dando vueltas al centro del campo. El último movimiento ha sido prescindir en un momento de agobio de su gran inversión desde agosto, Arda Güler. El turco, sustituido el pasado domingo en Girona en el descanso con 1-0 abajo, arrancó este miércoles en San Mamés a la sombra. Apenas su tercera suplencia de la temporada. “Solo es una decisión para hoy, llevaba tres partidos seguidos y Camavinga no jugó de inicio el otro día”, justificó el técnico.
A cambio, alineó en Bilbao todas las inversiones juntas del club para la medular: Tchouameni, Camavinga, Valverde y Bellingham. Los cuatro fichajes de corte ideológico del Madrid desde el verano de 2021, los señalados por las oficinas para relevar a los Casemiro, Kroos y Modric, una decisión estratégica muy cuestionada en los últimos tiempos por la gran dificultad de estos para hilar el fútbol del equipo.
El músculo al poder después de una década prodigiosa de masa gris. Curiosamente, este cuarteto fue el que inició hace dos campañas también en La Catedral en un instante en que el club había empujado a Carlo Ancelotti a acelerar la transición en esa zona ancha. El italiano, sin embargo, no tardó en matizar esta apuesta a la vista de las dificultades de los más jóvenes y físicos para tejer el juego. Las opciones de Xabi Alonso, sin embargo, ya no son las mismas que las de Carletto. Su envido hasta ahora ha sido con Güler, que en San Mamés no salió hasta el minuto 69 por un Camavinga lastimado en el tobillo izquierdo. La primera exploración al galo fue “preocupante”, apuntaron desde el club, igual que con el muslo izquierdo de Trent Alexander-Arnold. Vinicius, en cambio, se retiró en paz (junto a Mbappé), y con otro abracito a Xabi.







