El presidente suele pasar los fines de semana en Florida, pero cuando sucedió el incidente se encontraba en la Casa Blanca
Agentes del servicio secreto, los encargados de la seguridad de los presidentes de Estados Unidos, han matado en la madrugada de este domingo a un hombre armado que presuntamente entró ilegalmente en el perímetro de seguridad de Mar-a-Lago, la mansión de Palm Beach (Florida) donde Donald Trump suele pasar los fines de semana. Trump, sin embargo, no estaba allí sino con su esposa, Melania Trump, en la Casa Blanca, en Washington.
El suceso se produjo a la 1.30 (las 7.30 de la mañana en la España peninsular). El intruso, cuya identidad no se ha facilitado pero sí ha sido descrito como un joven de unos 20 años y procedente de Carolina del Norte, “fue avistado en la puerta norte de la propiedad de Mar-a-Lago portando lo que parecía ser una escopeta y un bidón de combustible”, ha informado el servicio secreto en una nota. La oficina del sheriff del condado de Palm Beach ha convocado una rueda de prensa para dar más detalles.
El sospechoso fue dado por desaparecido hace unos días por su familia. Los investigadores creen que salió de Carolina del Norte y se dirigió al sur, llevando consigo una escopeta cuya caja ha sido recuperada en su vehículo, según ha declarado el portavoz del Servicio Secreto, Anthony Guglielmi.










