El granadino regresa a los orígenes de la bici de montaña tras cambiar de equipo y dejar atrás la modalidad que le vio llevarse un bronce olímpico en 2020 y una plata en el Mundial de 2022

David Valero cuenta 37 años y acaba de mudar de piel, un giro radical en la carrera del último gran referente español del mountain bike, bronce olímpico en la modalidad de cross country olímpico (XCO) en los Juegos de Tokio 2020 y plata en el Mundial de 2022. Hoy se ha estrenado en la Copa del Mundo de maratón (XCM), la Hero Costa Blanca con el sueño de convertirse en el primer español en ganar una de sus seis citas y pelear por llevarse la general. Su estreno ha colmado sus expectativas: tercero tras el ganador belga Wout Alleman y el germano Andreas Seewald, este último atascado al final y comprobando con el rabillo del ojo cómo el español se acercaba peligrosamente.

Hace apenas unos días, Valero sorprendió al mundillo fulminando a todos sus rivales, incluidos varios actores del escenario de XCO, en la crono inicial de la Mediterranean Epic. Dos días después subió al podio como vencedor final de la cita con la que estrenaba sus nuevos colores del Klimatiza Orbea tras dejar su anterior escuadra, BH Coloma Team. “Cambié de equipo porque deseaba cambiar de disciplina, dejar el cross crountry y pasarme al maratón, escuché varias ofertas y me ilusionó la estructura de Orbea para seguir creciendo como corredor. El XCO del presente ha cambiado mucho: los circuitos son mucho más rápidos y explosivos, se va a una mayor velocidad que hace cinco años. Técnicamente también han cambiado: ahora son tipo bike park, técnicos, sí, pero que priorizan el paso rápido, mientras que antes los circuitos se creaban sobre dificultades naturales como raíces, pedreras, senderos estrechos… eran trazados de conducción donde importaba mucho la habilidad del corredor. Por último se ha dado un cambio generacional y han llegado corredores muy jóvenes y se han suprimido metros de desnivel, subidas largas y duras. Se prima las carreras cortas de una hora y veinte [minutos] más o menos, y se llega al sprint con 15 corredores muy pegados los unos a los otros. Yo nunca he tenido las habilidades que ahora son necesarias en XCO y cada vez me costaba más estar con los mejores, así que decidí buscar otro terreno de expresión”, se sincera Valero.