En la ley aprobada por unanimidad por la Asamblea Nacional figura lo que parece una clara alusión a María Corina Machado

Caracas, 19 de febrero de 2026. Venezuela intenta abrir una nueva etapa tras el abrupto descabezamiento del régimen chavista. Un mes y 16 días después de que soldados de élite estadounidenses se llevaran a Nicolás Maduro para juzgarlo en Nueva York, la Asamblea Nacional aprobó una ley de amnistía que promete liberar a cientos de encarcelados por disentir y protestar contra el régimen. “Hay que saber pedir perdón, hay que saber recibir perdón”, dijo la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, al promulgar la norma. “Nos estamos desprendiendo de un poco de intolerancia y estamos abriendo nuevas alamedas para la política en Venezuela”, subrayó.

La ley, sin embargo, no liberará a todos —unos dos centenares de militares acusados de rebelión quedan expresamente excluidos—. Tampoco supone un reconocimiento explícito de la represión. Quedan igualmente fuera quienes hayan instigado o facilitado acciones armadas contra el pueblo, la soberanía y la integridad territorial por parte de actores extranjeros, en lo que parece una clara exclusión de perfiles como el de María Corina Machado, a quien el chavismo acusa de haber pedido la intervención militar para Venezuela.