Madr’id (EFE).- La Junta de Gobierno de la Policía Nacional se ha conjurado para preservar su buena imagen como cuerpo de seguridad y ha cerrado filas en torno a la nueva directora adjunta operativa (DAO), Gema Barroso, que ha asumido el cargo de forma interina después de la renuncia de José Ángel González, denunciado por agresión sexual a una subordinada.Una unidad que quedó puesta de manifiesto en una reunión presidida por el director general del cuerpo, Francisco Pardo, horas después de que saliera a la luz pública la denuncia contra el ya ex-DAO y por la que éste renunció.En esa reunión, como han señalado a EFE este viernes fuentes conocedoras del encuentro, los miembros de la Junta de Gobierno mostraron su tristeza por la situación de Jota, como es conocido José Ángel González.
Las fuentes han recordado que todos los miembros de la Junta fueron nombrados por González y que este había conseguido «un magnífico ambiente de trabajo» y «espíritu de equipo», intentando arreglar lo que había «destrozado» Eugenio Pino, el que fuera número dos del cuerpo con el Gobierno del PP y jefe de lo que se llamó ‘policía patriótica’.Cierre de filas, pero también «rabia» por el golpe que la denuncia ha supuesto para la institución, añaden las fuentes. La Policía, recalcan, llevaba siete años y medio bien, sin conflictos internos aparentes, y esta denuncia «lo ha frenado en seco».












