El tribunal rechaza el recurso del acusado, Jesús Predales, que fue detenido en 2019, 16 años después del crimen
El Tribunal Supremo ha puesto fin al caso de Juana Canal, la mujer que desapareció en febrero de 2003 de su casa de Madrid y cuyo cuerpo fue hallado por casualidad en Ávila en 2019. La Sala Penal ha confirmado la pena de 14 años de prisión a Jesús Predales, que intentó invalidar la condena con el argumento de que el juzgado excedió los plazos de instrucción tras reabrir el caso. Los magistrados descartan esta opción y tampoco rebajan la pena por dilaciones indebidas, como reclamaba el acusado.
El rastro de Canal, que tenía 38 años cuando murió, se perdió en su casa de Madrid la noche del 23 de febrero de 2003, después de que una patrulla de Policía acudiera a la vivienda tras una llamada de la mujer en la que contó que estaba siendo agredida. Los agentes se presentaron en el domicilio, pero salieron minutos después sin adoptar ninguna medida. Fue el hijo de la víctima, que entonces tenía 18 años y que esa noche no estaba en casa, el que interpuso la denuncia al día siguiente al no tener noticias de su madre.
La Policía y la familia la buscaron durante 16 años, mientras el asesino rehizo su vida cuatro meses después de la desaparición de su pareja, se casó y tuvo cuatro hijos. El 17 de abril de 2019, dos excursionistas descubrieron por casualidad restos humanos en un paraje natural de Ávila y la comparación con la base de datos de ADN arrojó que eran de Juana Canal. Pero por un problema burocrático, el juzgado no fue capaz de encontrar a familiares de la mujer para notificarle el hallazgo hasta 2022. En ese momento, se puso en marcha la investigación para encontrar al culpable de la muerte de Canal.






