Tokio (EFE).- Un pequeño macaco japonés abandonado al nacer en el zoológico de la ciudad de Ichikawa, y que desde entonces no se separa de un peluche que se ha convertido en una madre improvisada, ha conquistado la atención del público en Japón y de las redes sociales.
Punch, de solo siete meses, se ha convertido en el protagonista del recinto después de que su imagen diera la vuelta al mundo, dijo a EFE un portavoz del centro, Takashi Yasunaga, y cada día miles de personas se acercan al zoo a seguir su día a día.
Punch fue criado por el personal del zoo tras ser rechazado por su madre al nacer en julio del año pasado, algo que ocurre ocasionalmente en esta especie, y que según Yasunaga en el caso del pequeño mono podría deberse a la inexperiencia de su progenitora y a las altas temperaturas.
Una madre de felpa
«Los bebés de macaco japonés se suelen agarrar a sus madres o a otros ejemplares para sentirse seguros», explicó Yasunaga, por lo que sus cuidadoras acabaron confiándole un peluche de orangután naranja que se ha convertido en un fiel sustituto materno.












