El sello sevillano celebra su primera década de actividad con la decisión de no hacer público el nombre de los escritores que editará este año y mantiene su programa de subscripciones

Dicen los fundadores de la editorial Barrett, Zacarías Lara y Manuel Burraco, que su proyecto está llegando a la “preadolescencia”. Ha transcurrido una década desde que estos dos amigos de la escuela decidieran ir más allá de la autopublicación de sus escritos, en la que andaba metido Zacarías, y poner en marcha un sello independiente. “Más bien hemos sido dependientes del apoyo de nuestras parejas”, ironizan. Tomaron el nombre del miembro de Pink Floyd que tuvo una larga historia con el LSD y abandonó pronto el grupo,

/2023-10-17/syd-barrett-no-queria-ser-una-estrella-del-pop-sus-companeros-en-pink-floyd-si.html" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://elpais.com/television/2023-10-17/syd-barrett-no-queria-ser-una-estrella-del-pop-sus-companeros-en-pink-floyd-si.html" data-link-track-dtm=""> Syd Barrett, y se tiraron de cabeza a un sector que no conocían.

Ahora, para celebrar esta primera década han ideado un plan junto a Belén García, la tercera pata del sello sevillano, para lanzar un “catálogo a ciegas”, una suerte de “piñata” cumpleañera, como ellos dicen. Así, en los ocho títulos que tienen previsto sacar este 2026 no figurará el nombre de sus respectivos autores, todos ellos “conocidos” y ninguno debutante, aseguran. La primera obra, Idealista, ha llegado a las librerías esta semana, y es también el primer poemario que sale en Barrett. Este nuevo anónimo toma el nombre del portal de búsqueda de viviendas y esto se subraya con el diseño de la portada y con fotos intercaladas entre los poemas que hablan de espacio, casa, hogar, vida, recuerdos: “Veré muchos pisos donde podría vivir / muchos amores que podrían ser míos/ desharé la senda / que hacía para huir cuando quería huir”.