La asociación de consumidores acusa a las cadenas de distribución de oligopolio y prácticas abusivas, inflando los precios de los alimentos

La Federación de Consumidores y Usuarios (CECU) ha llevado el debate sobre el encarecimiento de los alimentos al terreno de la competencia. La organización ha presentado una denuncia formal ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) para que investigue si el funcionamiento de la gran distribución agroalimentaria en España, es decir, las grand...

es cadenas de supermercados, está derivando en un oligopolio que perjudica a los consumidores. La acusación alerta de que la estructura del mercado podría estar permitiendo a las empresas desempeñar prácticas que “atentan contra la competencia en perjuicio de los consumidores” e insiste en que eso ha provocado un encarecimiento de los alimentos que supera la evolución de precios del resto de productos.

La denuncia parte de un dato difícil de ignorar. Desde 2021, los alimentos se han encarecido casi el doble que el índice general de precios al consumo. Ese diferencial se traduce en subidas muy concretas en productos básicos. Según sus cálculos, la leche entera se ha encarecido casi un 40%; la carne de porcino un 29%; y las legumbres y hortalizas frescas, un 26%. Para la organización, no se trata de un episodio coyuntural ni de un simple traslado de costes, sino de desequilibrios en la cadena agroalimentaria.