Amigos y conocidos recitan y recuerdan los versos del poeta catalán fallecido hace cinco años, en un acto en el Instituto Cervantes. “Leo la poesía Margarit y la estoy cantando”, confiesa Serrat

Atardece en Madrid, tras demasiados días de oscuridad, con su luz anaranjada de siempre. Y a la misma hora a la que a varias manzanas de distancia Gabriel Rufián y Emilio Delgado debaten sobre el futuro de la izquierda, Joan Manuel Serrat entra ajeno y sonriente en la sede del Instituto Cervantes. El motivo es quizás más importante: celebrar la vida de su amigo Joan Margarit, cinco años después de su muerte. Y hacerlo, además, recitando y cantando su poesía.

“Esto le encantaría”, confiesa el cantautor catalán, pero este no es un homenaje al uso. Es una velada entre amigos para intentar arreglar el mundo. O al menos, hacerlo más bello. “El homenaje verdadero a un poeta es que se le lea”, reivindica Ana Belén.

Una opinión que comparte Mónica Margarit, hija del poeta y la organizadora de este acto al que ha acudido el ministro de Cultura Ernest Urtasun. “No es fácil mantener el recuerdo, a no ser que seas Gabriel García Márquez y estés en los programas de literatura de los institutos. Estoy feliz de que se haya hecho una edición de su obra completa, con tapa dura”, explica.