La socióloga japonesa denuncia que la represión de los manifestantes contra la República Islámica prosigue un mes después del fin de las protestas
Mai Sato, relatora especial para los Derechos Humanos en Irán de Naciones Unidas, habla en presente de la represión de las últimas manifestaciones contra la República Islámica. La razón es que esta ...
socióloga nacida en Tokio asegura que las detenciones, la presencia de fuerzas de seguridad en las calles o los registros de los móviles de los transeúntes “siguen sucediendo”, un mes después de que esas manifestaciones fueran aplastadas y miles de personas murieran en las calles. En una videollamada este martes desde Londres, Sato, también directora del Instituto para el Crimen y la Investigación de Políticas de Justicia en Birkbeck (Universidad de Londres), cree que la violencia del régimen ha sido inédita más por su alcance masivo que por la opresión en sí, que dura ya décadas.
Pregunta. Un mes después de que las protestas fueran reprimidas, ¿qué cifras de muertos calcula?
Respuesta. El Consejo de Seguridad Nacional iraní publicó una cifra de 3.117 muertos a finales de enero. De ellos, dijeron que 2.427 eran “personas inocentes y protectores del orden y la seguridad”. Luego, el ministro de Asuntos Exteriores afirmó que los 690 restantes eran terroristas. Algunos cálculos de organizaciones de la sociedad civil superan los 20.000 fallecidos, pero incluso la muerte de un solo manifestante sería lo suficientemente grave, ya que se trataba de personas que salieron a la calle ejerciendo su libertad de expresión y de reunión. Creo que el número de muertos es mucho mayor que la cifra oficial de más de 3.000.






