Pol Rodríguez se inspira en el desahucio del restaurante de su familia para crear la primera serie española que participa en el festival alemán
Can Lluís era un restaurante familiar, en la calle de Cera del barcelonés barrio del Raval, que la familia de Rodríguez regentó durante casi un siglo, desde 1929 hasta después de la pandemia, que superó la Guerra Civil y un atentado anarquista en 1946. Más que un negocio, un legado, que desapareció en 2021 por la especulación inmobiliaria, cuando el gestor de la inmobiliaria, que durante 30 años había llevado el local, traicionó a los Rodríguez. Pero en la Berlinale la venganza es un plato que se sirve frío y ese sentimiento —además del obvio interés de una historia que cuenta lo que pasa en casi todo el mundo— impulsó a un Rodríguez, en concreto a Pol, a crear una serie, Ravalear, que HBO Max estrenará en mayo y que se ha convertido en la primera serie española en el festival alemán.
En pantalla no se llama Can Lluís, sino Can Mosques. Y para levantar la serie, Rodríguez ha contado como compañero a Isaki Lacuesta: juntos codirigieron Segundo premio y ambos se conocieron cuando les presentó Joaquim Jordà, otro habitual de Can Lluís. En Berlín, Rodríguez (Barcelona, 48 años) recuerda: “Era un restaurante de comida tradicional de cuchara de la abuela, donde el recetario te contaba más del pasado que del futuro. Un sitio donde venían muchísimos actores, directores, bailarines, en general gente de la cultura, porque estaba al lado del Paralelo. Con un maravilloso libro de firmas, con Marcello Mastroianni, con Tony Curtis, con Rafael Alberti... Y donde había sobremesas, donde te sentabas y pasabas horas ahí. Era un local de debate y de diálogo, un lugar donde podías hacer una foto de una ciudad y el retrato de un país”.






