El futuro documento del Govern busca garantizar la resiliencia del litoral con estrategias como la renaturalización
La Generalitat de Cataluña se propone proteger y ordenar su amenazada costa ante el cambio climático. Para ello, la consejera de Territorio, Sílvia Paneque, ha anunciado este domingo en El Vendrell (Tarragona) la publicación del documento de objetivos del futuro Plan de protección y ordenación del litoral catalán (PPOL). Un trabajo a medio plazo, que contará con la participación de los agentes de la costa catalana para garantizar la resiliencia en el horizonte 2100 de una franja de 692 kilómetros, donde más de la mitad son acantilados o costa baja, el 22% playas urbanas, el 17% playas naturales y el 5%, puertos. El punto de partida es la constatación de que el litoral está amenazado y algo hay que hacer para protegerlo, tanto si se trata de playas, como de urbanizaciones, viviendas, infraestructuras o actividades económicas. La idea es que se impliquen la propia Generalitat, pero también el Ministerio de Transición Ecológica, los Ayuntamientos, particulares, empresarios y entidades.
El reto es complejo, porque la costa catalana representa un 7% del territorio, concentra el 42% de la población y en verano aumenta en siete millones de personas, porque el litoral representa el 75% de la oferta turística. El plan abasta todo el largo de la costa, la zona de influencia del llamado dominio público marítimo-terrestre y las playas y hasta 22 kilómetros mar adentro. El calendario previsto contempla el proceso participativo este año, aprobar inicialmente el plan en 2027 y definitivamente en 2028. “Este plan es una herramienta sin precedentes en Cataluña”, ha dicho la consejera, celebrando que busque “una gestión integrada y una mirada conjunta” de la que la costa carecía, en un momento, además, de emergencia climática.






