La organización y la directora del festival, Tricia Tuttle, publican sendos textos que responden a las críticas a actores y cineastas que rehúsan hablar de la situación actual mundial, especialmente sobre Gaza

La dirección de la Berlinale ha emitido el sábado por la noche un comunicado “en defensa de nuestros cineastas, y especialmente de nuestro jurado y de su presidente”, tras lo que describe como una “tormenta mediática que ha arrasado el festival” durante sus dos primeros días.

El texto responde a las críticas contra Wim Wenders y sus compañeros de jurado, que el jueves, en la rueda de prensa de su presentación, regatearon condenar la invasión de Gaza, comentarios que incluso han provocado la cancelación de la presencia en la Berlinale de la escritora india Arundhati Roy. En aquella pregunta, se señaló que la Berlinale ha apoyado al pueblo ucraniano y al iraní (en las alfombras rojas del viernes se mostraron fotos de cineastas persas represaliados y mensajes pidiendo su libertad; además de anularse, por solidaridad, una charla entre los ganadores del Oso de Oro Jafar Panahi y Mohammad Rasoulof), pero nada se dice sobre la situación en Gaza.

Una de las jurados, la productora polaca Ewa Puszczyńska, inmediatamente adujo que la cuestión no era justa. “Las películas no son políticas en el sentido que ustedes le dan a la palabra. Hacer esta pregunta es un poco injusto. Usamos la frase ‘cambiar el mundo’, pero, por supuesto, intentamos hablar con cada espectador, hacerles creer que no podemos ser responsables de la decisión que tome: la decisión de apoyar a Israel o la decisión de apoyar a Palestina”. Y finalizó: “Hay muchas guerras con genocidios, y no hablamos de eso. Es una pregunta muy compleja, y es un poco injusto preguntarnos cómo apoyamos o no a nuestros gobiernos, porque eso lo deciden los políticos”.