El músico publica su historia en un libro sincero donde describe sus adicciones, la corajuda carrera de su grupo y su supervivencia económica tras no poder actuar por pánico escénico
Josele Santiago vive bajo una gran incertidumbre: no sabe cómo reaccionará al enfrentarse de nuevo a un escenario para ofrecer un concierto y ejercer su oficio, el de músico. Su último recital data de octubre de 2024. Subió las escaleras, pisó la tarima instalada en la Plaza de Toros de Caravaca de la Cruz (Murcia), “y fue como estar en otro planeta”, explica. “Estaba tocando y no escuchaba la música. Oía ruido y veía luces, pero no sabía dónde me encontraba. Una cosa terrible. Yo quería seguir, y entonces se acercó Fino [Oyonarte, bajista de Los Enemigos], vio cómo estaba y, con buen criterio, me dijo: ‘Vámonos, Josele, vámonos”. Al día siguiente, Los Enemigos publicó un comunicado en el que anunciaba que se cancelaban todas las fechas de la gira. “Josele está lidiando con una serie de problemas de salud cuyo tratamiento está afectándole física y sobre todo mentalmente más de lo esperado”, informaron.
Sentado en un bar del centro de Madrid, su ciudad, aunque vive desde hace 16 años en Cataluña (“Cosas del amor”, indica), Josele (60 años) saca esa retranca seca tan suya que permea los muchos episodios dramáticos de su vida y algunas de las 200 canciones que ha compuesto: “Sabiendo mi historial, la gente debió pensar: ‘Este qué se habrá metido…’. Pero nada de eso. Se trata de pánico escénico. A mi edad...”. El año 2025 fue difícil para el bravo músico: sin ingresos por no poder actuar, ha tenido que vender 20 guitarras de su colección. Solo se ha quedado con tres o cuatro, “las invendibles”. “Con ese dinero, un adelanto que pedí a autores y un bocado que le di a un pequeño colchón económico que tenía, he ido tirando”, concede. Creativamente, sin embargo, conformó un periodo fructífero: ha compuesto y grabado el nuevo álbum de Los Enemigos, que se publicará en septiembre, y ha escrito sus memorias, Desde el jergón (mismo título que una de las canciones más populares de Los Enemigos; editorial Contra, a la venta el 25 de febrero), un libro que se devora porque está escrito con humor, pasión y drama. También porque cuenta la corajuda historia de Los Enemigos, un grupo con cuatro décadas de existencia, de gran influencia cultural y emocional y con clásicos del rock español como Septiembre, Desde el jergón o La cuenta atrás; y porque sin pretenderlo Josele ha descrito en el libro a una generación que pasó su adolescencia y juventud en los ochenta en los barrios de las ciudades, unos chicos y chicas apasionados por la música que tuvieron que lidiar con la incomprensión de sus progenitores, las primeras crisis económicas en democracia y la lacra de la heroína.






