Una persona coge unos huevos en un supermercado en una imagen de archivo. EFE/Luis Tejido
Madrid (EFE).- El confinamiento de todas las aves de cría al aire libre cumple tres meses y esta situación se prolongará más porque la influenza aviar sigue circulando en aves silvestres; un patógeno que ha obligado a sacrificar casi 3 millones de aves (muchas gallinas ponedoras) siendo un factor clave en la inflación del huevo.
Desde la asociación española de productores de huevo (Aseprhu), su directora, Mar Fernández, apunta que ese goteo continuo de casos en aves silvestres, el último esta misma semana en Galicia, hace pensar que ese confinamiento seguirá activo al menos en el corto plazo.
«El virus se está extendiendo por diferentes zonas y la sensación es de intranquilidad porque puede aparecer en cualquier momento», ha asegurado Fernández, quien ha informado de que en la última reunión con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación le transmitieron que el riesgo de contagio a granjas «sigue siendo alto».
Fernández reconoce que esta medida es «un trastorno y penaliza más» a los granjeros con aves de cría en exterior, pero entiende que es por evitar el «mal mayor» de poner en riesgo las granjas, las gallinas y el negocio» ya que, una vez entra la enfermedad, el granjero está «condenado a estar medio año parado».






